Luna multicolor

Luna multicolor

Estamos en un sistema solar con una gran cantidad de lunas. El número no ha parado de crecer con la exploración espacial de los últimos 40 años de los gigantes gaseosos y helados. Actualmente incluso descubrimos lunas alrededor de lejanos asteroides y objetos transneptunianos. Pero aunque la morfología de las lunas es muy diversa, no solo por su tamaño y composición diferenciada interior, si no por su aspecto superficial, lo que es irrefutable es el interés en algunas de ellas para encontrar los compuestos básicos para la vida, una vez hemos empezado a encontrar agua en multitud de lugares donde nunca antes habíamos soñado que existiría.

Pero claro, esto queda lejos de nuestra vida cotidiana. A nosotros nos enamoró una luna mucho más cercana, nuestra única Luna, que por eso escribimos su nombre con inicial mayúscula. Los que estáis leyendo estas líneas lo sabéis de sobra, no os preocupéis, ya acabo.

La Luna de la Tierra es única, es un espectáculo verla en el cielo con nuestros ojos, con nuestros sentidos,  y sobre todo es nuestra, y a la vez no es de nadie.

Es un sueño y una promesa de futuro para la expansión humana en el espacio, si nos acabando soportando a nosotros mismos, y mientras tanto, aguarda, observándonos, impávida, mostrándonos prácticamente siempre el mismo semblante –con permiso de su libración-.

Estos últimos años ha retomado su protagonismo en los medios de comunicación, aunque no siempre de forma muy acertada.

 La Luna de sangre, cuando se tiñe de rojo durante un eclipse total de Luna. La Luna azul («bluemoon» suena infinitamente mejor, aunque no sea partidario de los anglicismos) o segunda Luna llena del mismo mes. La Luna de la cosecha, a la primera Luna llena tras el equinoccio de otoño en el hemisferio norte. La Luna del cazador, a la luna llena que acompaña la temporada de caza. Más espectacular en su sonido  a nuestros oídos que no en su supuesto colorido, la tan nombrada super Luna,  cuando la fase de llena se produce en el perigeo de su órbita, o la micro Luna (si, lo sé, un nombre que os sonará poco, no es mediático)  cuando la fase de Luna llena se produce en el apogeo de su órbita.

Un sinfín de nombres que acompañan a una Luna multicolor, nuestra Luna, aunque ella siempre nos acompaña con esa luz mortecina, casi gris, carente del colorido de sus nombres más periodísticos.

Sin embargo, hay que observarla, porque está ahí, y cada noche con el cielo despejado o entre nubes con ella es un regalo. Es sencillamente serena, llena de paz, con infinidad de rincones por descubrir con cualquier instrumento, incluso nuestro propio  ojo desnudo.

Si nos robaron la Luna llena del pasado mes de febrero, la «bluemoon» de marzo la tenéis cazada en este pequeño y apresurado time lapse. Aunque simple, espero que os guste como a mí me gusta mirar mi simple Luna multicolor, nuestra Luna, la Luna de nadie.

 (HD y altavoces On)

…..

Saludos y gracias por leerme, hasta el mes que viene.

 

Un año en dos minutos

Un año en dos minutos

El año pasado, tras finalizar el catálogo Messier de objetos de cielo profundo desde el Observatorio de la Pobla Tornesa (OPT), un entorno con un cielo polucionado de forma semi-urbana principalmente por la presencia de la ciudad de Castellón de la Plana a 20 kilómetros de distancia, monté un sencillo telescopio de tipo Newton de 20 centímetros de abertura y relación focal F:5, en cuyo foco primario se acoplaba una cámara Canon D550 modificada (sin filtro IR) y refrigerada artesanalmente con un módulo Peltier que permitía bajar la temperatura unos 20º -25º sobre la temperatura ambiente, y mantenerla de forma constante durante la noche.

2017 fue un año muy complicado, con muy pocas noches en las que pude hacer astrofotografía, pero aún así, lo que dio el observatorio ese año, os lo dejo en este vídeo que presenté en mi ponencia en las XXVI Jornadas de Astronomía del Planetario de Castellón (marzo 2018), a las que estuve invitado a participar. Altavoces y HD on.

Desgraciadamente, el OPT ya está desmantelado desde hace meses y las próximas fotografías muy posiblemente intentaré realizarlas desde entornos no polucionados, aunque como podéis observar, la astrofotografía urbana (gracias a filtros de tipo CLS), es actualmente muy posible de realizar y con medios muy modestos. Espero que os guste. Un saludo

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Carretera CV-10. A la izquierda estación de servicio, a la derecha, la población de la Pobla Tornesa (situación del OPT) y al fondo, el resplandor de la ciudad de Castellón. Autor: Roberto Martínez

 

 

La galaxia de Andrómeda: mucho más que nuestra galaxia más cercana

La galaxia de Andrómeda: mucho más que nuestra galaxia más cercana

La galaxia de Andrómeda es una galaxia espiral en muchos aspectos similar a nuestra galaxia, la Vía Láctea. Pero esta galaxia es mucho más que eso.

Conocida en círculos astronómicos más habitualmente como Messier 31 (M31), es unos de nuestros vecinos cósmicos más cercanos e importantes, a tan solo unos 2,5 millones de años luz. Junto con la nuestra, es una de las galaxias dominantes en tamaño y masa del llamado «Grupo Local», en la que destaca también la galaxia del Triángulo, Messier 33, -aconsejo mi entrada sobre M33 [1] si quieres saber un poco más sobre esta-. La  cercanía y el tamaño de M31 permiten que sea un objeto capaz de ser fotografiado con una resolución asombrosa desde la Tierra [2].

No es la primera vez que escribo sobre ella, de hecho con motivo de la captura de una mis fotografías relativamente recientes (noviembre, 2015) al telescopio desde La Pobla Tornesa, me extendí en sus características principales [3], en enero de 2016.

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Andrómeda es posiblemente más grande y masiva (y con ello, con más estrellas) que nuestra galaxia, se estima que aproximadamente tiene un diámetro superior a los 200 000 años luz y unos 150 000 millones de estrellas.

Recuperando información de la entrada de mi blog, citada con anterioridad, recordamos que los conocimientos de la galaxia de Andrómeda se han ido incrementando en precisión en las últimas décadas gracias a la astronomía multiespectro, y que sigue aportándonos sorpresas, como lo fueron las variaciones en la determinación de su masa (y número de componentes estelares), así recordamos los descubrimientos relativamente recientes (en década pasada) gracias al telescopio espacial GALEX  (GALaxy Evolution eXplorer, 2003-2013)  sobre la dinámica y formación galáctica a partir de datos obtenidos en  el  espectro ultravioleta [4], que aportaron también algo más de luz sobre objetos extraños, como las estrellas subenanas calientes azules (Sdb).

Observaciones en la zona del infrarrojo del espectro con telescopios espaciales como HST (1990-actualidad) y Spitzer (2003-2009 y 2000-actualidad, en la Spitzer Warm Mission), también han aportado datos importantes sobre las zonas ricas en polvo interestelar, hidrógeno molecular y formación estelar (zonas HII), así como observaciones en las zonas próximas al núcleo galáctico.

A partir de estudios sobre la distribución de regiones HII (regiones de formación estelar), cúmulos globulares, y otros objetos identificables [5] en la galaxia, ha sido posible establecer hipótesis sobre la formación y dinámica estelar de la galaxia. Así, la elevada presencia de cúmulos globulares (más de 450), en su halo galáctico, duplicando los conocidos en la nuestra, han indicado la posible captura de componentes más pequeños del grupo local por parte de M31 a lo largo de su formación e historia.

Fotometría con el Isaac Newton Telescope (La Palma) de 2,5 metros y espectroscopia con el Gemini-Nord Telescope (Hawai) de 8 metros, de estrellas binarias eclipsantes (EBs) de las que se conocen actualmente más de 150 sistemas, han permitido establecer la distancia a la galaxia con una alta precisión [6], en unos estudios que se han depurado en más de una década, con el español Ignasi Ribas (IECC-CSIC) como Investigador Principal de los mismos.

Respecto al cálculo de la masa total de la galaxia, y en base a estudios de la última década, se cita una masa total (incluyendo materia oscura) de 1,4 x 1012 masas solares [7] en base a estudios cinemáticos de los cúmulos globulares y pequeñas galaxias satélites de la misma que se cuentan hasta en un número mayor de veinte. Sin embargo,  en cuanto al dato sobre el número de estrellas, podemos afirmar  que se encuentra en revisión, entre otros motivos por las observaciones en el ultravioleta que se han citado anteriormente y por las de Spitzer, de las que que algunos autores calculan que es posible deducir un millón de millones de estrellas, lejos de los 150 000 millones que se suelen citar.

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La constelación de Andrómeda. Ilustración de la obra «Tratado de las estrellas fijas»  atribuido al Sûfi (Irán, 1090). Crédito: Yale University Press

 

Como podemos ver, a pesar de ser una de las galaxias más cercanas y por tanto brillantes -es posible localizarla a simple vista en una noche oscura y existen referencias de su detección antes del año 1000 de nuestra era [8]- su observación cada vez más detallada gracias a los avances de las técnicas de la astrofísica moderna, han puesto al descubierto nuestra incertidumbre sobre algunos parámetros básicos de su caracterización galáctica, en parte debida a su orientación hacía nosotros.

Recordemos que la determinación de su distancia ha sido uno de los grandes hitos de la astronomía moderna del pasado siglo XX. Nos encontramos ante uno de los objetos que han marcado la cosmología moderna, pues a partir de la primera estimación de su distancia por E. Hubble, empezamos a conocer la verdadera estructura y dimensiones del universo.

El estudio de estrellas novas por parte de H. Curtis a partir de 1917, motivó el llamado «Gran Debate» sobre las distancias y naturalezas de las llamadas entonces «nebulosas espirales». Curtis había llegado a la conclusión por la comparativa de la luminosidades del estudio de novas en la galaxia, que M31 debía estar a unos 500 000 años luz de distancia de nuestra Vía Láctea, y que constituía por sí misma un «universo isla» como nuestra galaxia, en un universo donde existían muchas más.

Algunos estudios previos, utilizando otros métodos ya habían devuelto resultados significativos en cuanto a sus distancias, como el de E. Opik en 1922 [9]. Pero el estudio de las estrellas variables cefeidas  (H. Leavitt, 1912) para medir distancias, fue el método utilizado adecuado para calcular la distancia a la galaxia de Andrómeda utilizado por E. Hubble (Mount Wilson, 1924) con tesón y fortuna. Entre 1922 y 1923 buscó estrellas cefeidas en M31 y galaxias cercanas, y su cálculo en la distancia a M31 -estimado una distancia no inferior a 800 000 años luz- desencadenó una verdadera revolución en la visión del universo [10]. Este dato, junto con la posible naturaleza mayormente estelar del objeto, ya conocida desde la obtención de los primeros espectros de M31 (W. Huggins, 1864) [11], parecían pruebas irrefutables para cerrar el mencionado «gran debate», por parte de Hubble, cuyos resultados publicó el 1 de enero de 1925 en el encuentro de la American Astronomical Society, si  bien ya se había permitido la publicación el 23 de noviembre de 1924 en The New York Times de sus resultados preliminares.

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La estrella variable Cefeida V1 M31 marcada (var!) en la placa original por E. Hubble. Esta estrella cambió la cosmología moderna. La estrella varía  entre las magnitudes 18,2 y 19,5 en 31 días. Fuente: AAVSO

 

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La misma estrella variable captada por un telescopio de aficionado. Carlos Segarra, con un reflector de 20 centímetros captó con una cámara CCD (Atik16) y 25 tomas de 4 minutos de exposición, en la magnitud 19. Los aficionados tienen medios más potentes que los profesionales más punteros de hace un siglo.

 

En 1929, Hubble volvería nuevamente a la primera línea de los descubrimientos al demostrar la expansión del universo y su ley de recesión de las galaxias.

El estudio de la distancia a la galaxia de Andrómeda había abierto un universo insospechado y desconocido que nos sigue dando sorpresas. Para concluir esta larga entrada, mencionar el reciente estudio sobre los movimientos de las estrellas de la parte del halo, que parecen inducir en simulaciones numéricas que la galaxia es en realidad el resultado reciente de la interacción de dos galaxias hace solamente entre 2000 y 3000 millones de años, según investigadores franceses (Observatorio de Paris) liderados por F. Hammer et Al. [12]. Esta simulación, que ha requerido de importante potencia de cálculo, confirma lo que observaciones precedentes en las últimas décadas ya habían empezado a poner de manifiesto aunque no con la citada rotundidad del poder de la simulación, como la presencia de dos cuerpos compactos en el núcleo galáctico, la extensión del disco de la galaxia, o la posible interacción con otras galaxias en el pasado, pero de mucha menor envergadura [13].

Uno de nuestros vecinos galácticos más cercanos, nos sigue deparando muchas sorpresas, acertijos necesarios para comprender más sobre la formación y la evolución de las galaxias, los verdaderos ladrillos que conforman nuestro universo observable. La cosmología es sin duda la mayor lección de humildad para el intelecto humano.

Referencias del texto:

[1] https://cielosestrellados.net/2016/12/17/una-galaxia-como-posiblemente-nunca-antes-la-habias-visto/

[2] http://www.spacetelescope.org/images/heic1502a/zoomable/

[3] https://cielosestrellados.net/2016/01/09/la-historia-de-dos-fotografias-y-de-una-galaxia-muy-muy-cercana/

[4] http://www.galex.caltech.edu/researcher/publications.html

[5] http://adsabs.harvard.edu/abs/1995AJ….110.2715M

[6] https://arxiv.org/abs/astro-ph/0511045v1

[7] https://arxiv.org/abs/1002.4565

[8] https://web.archive.org/web/20101127201449/http://seds.org/messier/xtra/Bios/alsufi.html

[9] http://adsabs.harvard.edu/abs/1922ApJ….55..406O

[10] http://adsabs.harvard.edu/abs/1925Obs….48..139H

[11] http://www.jstor.org/stable/108925?origin=ads

[12] https://academic.oup.com/mnras/article/475/2/2754/4839413?searchresult=1

[13] https://www.cfa.harvard.edu/news/2006-28

Y volvió el invierno

Y volvió el invierno tras el solsticio, y de nuevo participamos de una u otra forma de los ritos para que el Sol vuelva sobre sus pasos y la vida —que entra en un letargo en el hemisferio norte de nuestro planeta (el invierno)— pueda renacer con el equinoccio de primavera, ya en marzo de 2018. Esos ritos, en gran parte de Occidente, fueron adaptados a las creencias cristianas predominantes y, actualmente y desde hace bastantes años, celebramos la Navidad y el cambio de año.

Si queréis saber un poco más al respecto (sobre el solsticio y la celebración de la Navidad), os recomiendo una entrada que realicé hace un par de años, donde se explica (creo que adecuadamente) el solsticio, la estrella de Navidad y algunos otros conceptos astronómicos vinculados a estas fechas que se suelen repetir cíclicamente (gracias a las leyes físicas y no a la magia o creencias religiosas):

https://cielosestrellados.net/2015/12/22/natividad-la-estrella-de-belen-un-pintor-florentino-y-una-epopeya-cosmica/

Por otra parte, en el hemisferio norte de la Tierra, tuvimos hace unos pocos días la noche más larga del año y el día más corto, las mejores noches para la observación del cielo, pues son las más oscuras (el Sol realiza su mayor trayectoria por debajo del horizonte —durante la noche—) y las de mayor transparencia, facilitada por la menor transferencia de calor que la tierra suministra a la atmosfera y que provoca una evaporación que impide una buena resolución de las imágenes al telescopio.

Hablar de las maravillas del cielo de invierno no es mi intención en esta entrada —supera con creces la información de cada artículo de este modesto blog—, sino dejaros un resumen de las noticias de las que me he hecho eco en mi programa radiofónico de la cadena SER durante 2017 (cuyos podcasts los tenéis tanto en la página de la cadena SER dentro del magazine matinal  «Hoy por Hoy», así como en esta misma página web).

Si sois más de leer que de escuchar, os va todo eso que pasó, pasa o pasará por ahí arriba, aquí tenéis las noticias que considero más significativas y vinculadas con la astronomía y ciencias afines de las que me he hecho eco en mi espacio. Naturalmente, no están todas, que han sido muchas, pero sí os puede dar una idea de aquellas que han sido las más mediáticas.

Espero que sea una buena referencia y sirva de utilidad para algunos de vosotros.

Os deseo un mucho mejor año 2018.

LO QUE PASÓ EN 2017

A finales de 2016, moría John Glenn (1921-2016), uno de los siete elegidos para la gloria (Mercury Seven), y tripulante de la primera misión espacial de EE. UU. Héroe nacional y amigo personal de J.F.K., dimitió de la NASA en 1965 y volvió al espacio en 1988, con 77 años, en la STS-95 junto con Pedro Duque.  También murió Vera Rubin (1928-2016), pionera del estudio en la rotación de las galaxias (1974) y, en consecuencia, en los efectos de la materia oscura sobre la materia bariónica (vamos, la normal; esa de protones, electrones, neutrones y otras partículas cuyos nombres nos suenan), cercada, pero esquiva desde los años cincuenta del pasado siglo. Precisamente el año 2017 verá la publicación en algunos medios de ecos de teorías alternativas que proponen una estructura diferente de la física del universo para explicar la ausencia de materia oscura, si bien, tenemos paradójicamente más pruebas de su presencia que de su ausencia.

 A finales de diciembre de 2016, El rover Curiosity de la NASA descubrió unas chimeneas en el cráter Gale de Marte (que lleva estudiando cinco años), por las que circuló un flujo vertical de fluidos calientes en el pasado (https://www.nasa.gov/mission_pages/msl/index.html).

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Las tres generaciones de rovers sobre el planeta rojo. Fuente: NASA

En enero de 2017, se publicó un trabajo en el que se proponía que la estrella KIC 983227 explotará como una nova roja luminosa durante algún momento de 2022 en la constelación del Cisne, llegando a magnitud 2, una de las predicciones de evolución estelar más arriesgadas por su inmediatez. En el mismo mes de enero, nos rozó el asteroide 2017AG13, de entre 15 y 30 metros, descubierto por el Catalina Sky Survey unos días antes, pasando a la mitad de la distancia de la Tierra a la Luna. Si nos hubiera alcanzado von el ángulo adecuado, habría provocado una explosión de 700 kilotones, una docena de veces mayor que la explosión de Hiroshima. Interesantes simulaciones se pueden realizar en https://www.purdue.edu/impactearth del Imperial College (Londres).

Un estudio estima con mayor precisión de forma estadística la masa de nuestra galaxia en 4 × 1011 y 5,8 × 1011, que implica entre 400 000 y 580 000 millones de estrellas.

Muere el astronauta de la NASA retirado Eugene Cernan, «el último hombre en la Luna» (Apolo X y Apolo XVII).

Éxito en el despegue y aterrizaje vertical del cohete Falcon 9, de Elon Musk (Space X). La ciencia alcanza a la ciencia ficción. Una compilación de éxitos y fracasos (https://youtu.be/McnOr6vxRbE https://www.youtube.com/watch?v=AllaFzIPaG4).

Otro estudio sugiere que el universo visible puede contener más galaxias de las estimadas; 2 billones en total (10 veces más de lo aceptado hasta ahora, 200 000 millones).

Se llega a la conclusión que el ciclo de actividad solar de 11 años ya existía como tal hace 290 millones de años, según un estudio de los anillos de los árboles conservado en lava del Pérmico.

El rover Curiosity (NASA) encuentra su tercer meteorito sobre la superficie de Marte; mientras tanto, en el planeta Venus la agencia Jaxa (Japón) difunde imágenes que revelan una gran onda estacionaria de nubes (http://global.jaxa.jp/projects/sat/planet_c/index.html).

Un asteroide, el 2017Bx, descubierto por PansStarrs unos días antes, de la clase Apolo y de entre 4 y 15 metros, nos sobrevoló entre la Tierra y la Luna. Como datos interesantes, el 1 de enero de 1990 conocíamos 180 NEO (objetos asteroidales cercanos a la Tierra); el 1 de enero de 2000 ya eran 935 NEO; y a principios de 2017, conocíamos 15 564. Sin duda, un peligro que tener muy en cuenta por los gobiernos que pueden desarrollar las misiones apropiadas para desviar posibles amenazas para la humanidad (https://www.minorplanetcenter.net/iau/mpc.html).

A principios de febrero, el observatorio Keck (Hawái) publica las imágenes de HR8799 en Pegaso y a 129 años luz, en las que se aprecia el movimiento durante siete años de cuatro exoplanetas, todos más masivos de Júpiter (https://apod.nasa.gov/apod/ap081117.html).

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Fuente:Data Taking, Bruce Macintosh, Travis Barman, Ben Zuckerman. Author, Jason Wang, et al

Se cumplen 50 años de la tragedia del Apolo I, donde murieron tres astronautas de la NASA, Virgil «Gus» Grissom, Edward White y Roger Chaffee. El programa para llevar al hombre a la Luna se aplazó un año, hasta que se subsanaron todas las deficiencias cometidas en el diseño.

Científicos del Max PLanck (Alemania) se hacen eco de las trayectorias diseñadas para el posible proyecto Beraktrough Starshot de Yuri Milner para llegar a Próxima Centauri con nanonaves aceleradas hasta 13 800 km/s. Nuevamente parece que la ciencia alcanza a la ciencia ficción. (http://breakthroughinitiatives.org/initiative/3).

Imágenes espectaculares de Saturno obtenidas por la nave Cassini (NASA), en las que serán las últimas 22 órbitas, algunas muy cercanas a las nubes altas del planeta, por el interior de los anillos, en el denominado «Grand Finale».

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Ilustración de la Cassini en su Grand Finale. Fuente: NASA

El equipo de la nave New Horizons (NASA), que visitó Plutón el verano de 2015, siendo la primera nave en alcanzar este exoplaneta, hace ahora los ajustes para corregir la trayectoria de la nave hacia el TNO 2019MU69. Actualmente, la nave se encuentra a 5 horas luz de la Tierra (https://www.space.com/32049-kbo-2014-mu69.html).

La nave Juno (NASA) realiza un nuevo sobrevuelo de Júpiter, el cuarto, a solo 4300 kilómetros sobre las nubes altas de Júpiter, obteniendo imágenes espectaculares de la atmósfera superior del planeta. La misión Juno tiene como finalidad entender mejor la dinámica atmosférica del gigante gaseoso.(https://www.nasa.gov/mission_pages/juno/main/index.html).

La nave Osiris-Rex (NASA), en camino hacía el asteroide Bennu, al que llegará en 2018, buscará troyanos en los Puntos de Lagrange de la Tierra (hasta ahora, solo se conoce uno, pero más de 6000 asteroides en estos puntos en torno a Júpiter) (https://www.asteroidmission.org/ https://www.nasa.gov/osiris-rex).

El rover Curiosity revela que, hace 3500 millones de años, Marte tenía suficiente CO2 para provocar un efecto invernadero. El lugar donde se encuentra el rover (cráter Gale) podría tratarse de un lago en el que se hubieran desarrollado diferentes condiciones sedimentarias de un clima muy frío, que podríamos considerar —salvando las distancias— similar al del Groenlandia.

La Universidad de Stanford explica por qué el núcleo del Sol gira más rápido que su superficie, a partir de imágenes del telescopio espacial solar SOHO. La transferencia de momento angular entre los fotones y el plasma menos denso de capas superiores al núcleo solar sería la explicación satisfactoria de este fenómeno.

Astrónomos del ESO descubren que las Nubes de Magallanes se encuentran conectadas por un puente de estrellas de 43 000 años luz de longitud, según se desprende de observaciones del observatorio espacial GAIA (ESA) (http://sci.esa.int/gaia/).

NASA encarga un diseño de misión preliminar para llegar a Europa y buscar rastros de vida. Recordemos que esta luna del planeta Júpiter alberga un océano subterráneo bajo su superficie helada, con mayor cantidad de agua que el total del agua de los océanos terrestres.

Se observa una supernova de tipo II en la galaxia NGC7610, a 160 millones de años luz, con solo unas horas de vida.

Utilizando el telescopio Keck-I, un equipo del MIT encuentra 60 nuevos planetas en el vecindario solar y evidencias de otros 54. Particularmente, GJ411b resulta especialmente interesante, mostrando cuatro planetas. Se han realizado 61 000 observaciones de 1600 estrellas.

La NASA anuncia los tres lugares finalistas para el aterrizaje del rover Mars 2020, los tres de gran interés geológico.

La NASA llama a la colaboración de ciencia ciudadana para la búsqueda del planeta 9, con la página web «Backyard Worlds Planet 9», en la que se pueden analizar imágenes del telescopio de infrarrojos, WISE. (https://www.zooniverse.org/projects/marckuchner/backyard-worlds-planet-9 y https://blog.backyardworlds.org/).

Se mejora la precisión de la medición de la velocidad del Sol (240 km/s) respecto al centro galáctico, y su distancia a este, 26 000 años luz, con datos del observatorio espacial GAIA, que ya ha determinado velocidades relativas de 200 000 estrellas. Recordemos que la velocidad orbital de la Tierra respecto al Sol es de unos 30 km/s (107 000 km/h).

El estudio centrado en órbitas de, al menos, seis ETNO (asteroides transneptunianos extremos) hace que Brown y colaboradores crean en la existencia de una súper-Tierra a unas 700 UA (http://www.findplanetnine.com/).

El 23 de febrero, la NASA anuncia el descubrimiento de siete planetas de tipo terrestre alrededor de Trappist-1 (Acuario), una enana ultrafría (M8V) a 40 años luz, de acuerdo con las observaciones de los telescopios Trappist (reflector Belga de 60 cm en Silla), VLT y Spitzer. Varios de ellos se encontrarían en la llamada zona de habitabilidad de la estrella (http://www.trappist.one/ y http://www.spitzer.caltech.edu/trappist-1).

Se cumplen 30 años del descubrimiento de la supernova SN1987A, a solo 168 000 años luz (en las Nubes de Magallanes), la más cercana desde el año 1604. La estrella progenitora era una supergigante azul, que, en aquel entonces, no se consideraba como posible estrella progenitora de supernova. Actualmente, se cree que fue un sistema binario el que provocó la explosión (https://www.nasa.gov/feature/goddard/2017/the-dawn-of-a-new-era-for-supernova-1987a).

En marzo de 2017, parece ser que la nueva administración Trump sugiere a la NASA que incluya tripulación en la primera o segunda misión del vuelo EM1 o EM2 (lanzador SLS y cápsula Orión) a inicios de 2019 o 2020. (https://www.nasa.gov/exploration/systems/sls/index.html).

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El nuevo cohete SLS de NASA. Fuente:NASA

Space X anuncia su intención de enviar con su cohete Falcon Heavy+ Dragon 2 turistas en órbita lunar para el año 2020. Falcon Heavy realizará su primer lanzamiento desde la rampa 39A a principios de 2018 en su primer vuelo de prueba. La empresa de Musk prevé lanzar una Red Dragon —sin tripulación— hacia Marte en 2020.

Cerco a la materia oscura: el bosón de Higgs y su desintegración en el acelerador LHC pueden dar mayor información sobre la naturaleza de la materia oscura, que sigue siendo uno de los retos de la física de partículas y cosmología actuales (https://home.cern/topics/large-hadron-collider).

A principios de marzo, el Estado «pierde» uno de los mayores meteoritos encontrados en España, de 130 kg (1912, Colomera, Granada) y lo tiene que devolver a los herederos de su descubridor (o valedor de su importancia), cifrándose su valor económico en unos 600 000 euros. Actualmente, la ley 42/2007, de 13 diciembre, sobre el Patrimonio Natural y Biodiversidad, recoge en su artículo 38 la definición de «patrimonio geológico», que protege la propiedad de los meteoritos descubiertos en nuestro país.

La NASA publica un estudio preliminar para desarrollar en un futuro una magnetosfera artificial en Marte, cuya ausencia provocó en apenas 500 millones de años que la atmósfera desapareciera casi por completo, pasándose de un Marte húmedo hace 4200 millones de años, a un Marte frío, árido y seco. Un dipolo que generaría 1 o 2 Teslas (de 10 000 a 20 000 Gauss), situado en L1 (punto de LaGrange 1) de la órbita, frenaría el viento solar que barre la atmosfera marciana y, con ello, se elevarían 4 °C la temperatura media del planeta, recuperándose en pocos años una atmósfera hasta la mitad de la presión atmosférica terrestre, empezando el efecto invernadero, según los cálculos del centro de investigación AMES, Goddard y la Universidades de Colorado y Princeton (https://mars.nasa.gov/maven/).

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Occator y sus fáculas blancas en Ceres. Fuente: DAWN (NASA)

Los puntos brillantes en la superficie de Ceres, descubiertos por la sonda DAWN (NASA) en 2015, podrían ser, según investigadores del Max Planck, depósitos de sales minerales de solo 4 millones de años (30 millones de años más jóvenes que el cráter Occator, de 90 kilómetros de diámetro), lo que implicaría actividad criovolcánica en el asteroide. Sulfitos de magnesio o carbonatos de sodio, son con toda probabilidad sus composiciones, sin embargo, su detección en al menos 90 lugares de este asteroide hace que se conozcan hasta de cuatro tipos diferentes, siempre vinculados a cuencas de impacto (https://dawn.jpl.nasa.gov/).

El proyecto Lab2Moon que debía viajar a la Luna con http://www.teamindus.in/mission/ antes de finalizar 2017 para ganar el Google X Prize, se aplaza hasta la primavera de 2018 (http://www.teamindus.in/ y https://www.space.com/37813-google-lunar-x-prize-deadline-extended-march-2018.html). India volará a la Luna en 2018.

En marzo, la prestigiosa publicación Nature da a conocer un trabajo en el que se deduce que Encélado (luna del planeta Saturno) tiene suficiente calor bajo su superficie como para encontrar agua líquida a solo 3 kilómetros de profundidad (http://science.sciencemag.org/content/356/6334/132).

¿Qué son los estallidos rápidos de radio detectados en longitudes de onda de radio procedentes de lejanas galaxias (FRB)? Aunque llevamos tiempo detectando ráfagas rápidas de radio y su procedencia es muy lejana, nunca hemos detectado tantas como este año.

La ESA elije los dos posibles lugares de aterrizaje de EXOMARS 2020, la misión europea que llevará un rover a la superficie de Marte, en su búsqueda de vida del planeta, cuya primera fase se realizó en 2016 con la sonda TGO y el malogrado aterrizador Schiaparelli. Ahora vamos con el plato fuerte de la misión (http://exploration.esa.int/mars/48088-mission-overview/).

La Universidad Nacional de Australia se suma, con ciencia ciudadana, a la caza al planeta 9 a través de https://www.zooniverse.org/projects/skymap/planet-9, iniciada por la NASA en https://www.zooniverse.org/projects/marckuchner/backyard-worlds-planet-9.

Space X lanza su cohete Falcon 9 por primera vez desde la mítica rampa 39A de Cabo Kennedy. Es la novena vez que Space X recupera un lanzador, abaratando un 30 % los costes. El lanzamiento es retransmitido por la red social Facebook.

La nave Juno (NASA) fotografía con su modesta JunoCam una intensa tormenta en las nubes de Júpiter. Todas las fotografías, como es habitual, están disponibles en internet, tanto en redes sociales como en la web de la misión, que llegó al planeta en 2016 (https://www.nasa.gov/mission_pages/juno/main/index.html).

El 5 de abril nos rozó un asteroide (GM2017) de 3,6 metros, pasando a solo 16 300 kilómetros, por debajo de satélites artificiales de órbita alta (https://www.minorplanetcenter.net/iau/mpc.html).

Detectados H2, CO2 y CH4 en los géiseres de Encélado (luna de Saturno) gracias a las maniobras de la nave Cassini (cuyo primer sobrevuelo fue en 2015 a tan solo 49 kilómetros de altura y 19 000 km/hora). Los acercamientos de Cassini (NASA) a Saturno son cada vez más próximos y arriesgados (http://science.sciencemag.org/content/356/6334/132).

El asteroide 2014 JO25, un PHA (por las siglas en inglés de asteroide potencialmente peligroso) de 650 metros, pasó a 1,8 millones de kilómetros, el paso más cercano de uno de los 1700 PHA censados actualmente, desde el año 2004 (https://www.minorplanetcenter.net/iau/mpc.html).

Del censo de 13 000 satélites en órbita terrestre, a mediados de 2017, se calcula que solo 3500 se encuentran en activo. Normalmente, después de su vida útil, se desplazan a una órbita cementerio 200 kilómetros por encima de la órbita geoestacionaria de 36 000 kilómetros.

El doodle del 26 de abril Google se lo dedica a la nave Cassini (NASA), cuyo final está previsto para el 15 de septiembre. Durante la semana, la nave realiza su segundo paso entre los anillos y el planeta, detectando una escasez de partículas inesperada. https://saturn.jpl.nasa.gov/mission/grand-finale/overview/.

Space X realiza el primer lanzamiento de un satélite espía para el gobierno de EE. UU.

En mayo, la prestigiosa revista Nature publica un estudio de científicos de Berkeley en el que se determina que el volcán más activo del Sistema Solar se encuentra en la luna de Júpiter Io y es el denominado Loki Patera. Io, con solo 3600 kilómetros de diámetro, tiene más de 400 volcanes activos, y este en concreto entra en actividad cada entre 400 y 600 días (https://www.jpl.nasa.gov/spaceimages/details.php?id=PIA00320).

La NASA anuncia oficialmente el retraso del primer lanzamiento del EM1 (lanzador SLS y cápsula Orión) para el año 2019 (https://www.nasa.gov/exploration/systems/sls/index.html).

Actualmente, se descubren unas 200 supernovas al año, casi todas en lejanas galaxias. Según A. Melott de la Universidad de Kansas, una explosión de supernova a menos de 40-50 años luz provocaría una extinción masiva en nuestro planeta. Betelgeuse, una super gigante roja en Orión, candidata a explotar como supernova, ha iniciado el llamado flash del helio. Con una edad de unos 8 millones de años y una masa de 20 veces la del Sol, explotará «pronto», dejando un remanente de 1,5 masas solares y brillando con fuerza en el cielo nocturno, pero se encuentra a más de 700 años luz.

En mayo, con casi 4000 exoplanetas confirmados, un total de 51 de ellos son potencialmente habitables. La prestigiosa revista científica Sciencie publica el 11 de mayo la detección de una atmósfera primitiva en un «Neptuno caliente» a 430 años luz (https://www.nasa.gov/kepler/discoveries).

Ayuntamientos de dos grandes ciudades como Montreal y Quebec, han decidido la modificación de sus alumbrados LED, reduciendo sus intensidades (a un tercio del actual) y nunca instalar LED con temperaturas de color superiores a los 2700 K. Según el CSIC-IAA, en España, la polución lumínica supone un derroche de entre 655 y 1255 millones de euros anuales, además de los daños vinculados a esta polución.

A finales de mayo, se concluye la primera pieza del anillo magnético del reactor de fusión europeo ITER. El reactor estará formado por 17 anillos de confinamiento más, y está previsto que entre en funcionamiento experimental en 2025. La energía de las estrellas, más cerca de poder controlarse en la Tierra. (https://www.iter.org/).

La estrella Tabby (KIC8462852) vuelve a ser noticia, al tener un descenso del 2 % en su brillo durante el pasado mes de abril, que recuperó en una semana. SETI la rastrea sin éxito. La teoría de una posible megaestructura extraterrestre alrededor de estas estrellas la llevó a los medios de comunicación poco después del descubrimiento de su anómala variación de brillo (https://www.seti.org/).

La Agencia Espacial Europea (ESA) concluye su estudio sobre el accidente de la sonda de descenso Schiaparelli (estrellada en la superficie de Marte en octubre de 2016); fue un conflicto del ordenador de a bordo, que finalizó prematuramente el frenado. TGO, el orbitador de la misión dedicado a la búsqueda de gases traza, sigue en órbita del planeta rojo sin incidentes.

Voluntarios del proyecto de ciencia ciudadana enmarcado en la búsqueda del planeta 9 descubren una estrella de tipo enana marrón a 100 años luz.

El rover Curiosity (NASA) confirma, a principios de junio, que el cráter Gale albergó un lago duradero, durante algunas decenas de millones de año, con agua dulce no ácida. Las propiedades geoquímicas variaban con la profundidad del lago, al igual que en la Tierra.

La cámara HIRISE del orbitador marciano MRO (NASA) capta un espectacular agujero en la región polar sur de Marte, en una zona de hielos conocida como «la tierra del queso suizo» (https://mars.nasa.gov/mro/).

El detector interferométrico LIGO capta su tercer positivo en detección de ondas gravitacionales, vinculado a la fusión de agujeros negros con un total de 49 masas solares. D. Shoemaker (MIT), portavoz de LIGO declara: «antes de LIGO, no sabíamos que pudieran existir agujeros negros tan masivos, ni habíamos detectados las ondas gravitacionales» (https://www.ligo.caltech.edu/).

La mítica señal WOW (1977, Big Ear, Ohio) de 72 segundos de duración puede ser explicada aparentemente con satisfacción, a partir de la eyección de una nube de hidrógeno del cometa P/266.

El 30 de agosto, pero de 1908, se produjo el evento de Tugunska, causado por un objeto probablemente de unos 50 metros, que devastó 2000 km2. El evento de Cheliabinsk (Rusia) el 13 de febrero de 2013 lo produjo un cuerpo de unos 19 metros de diámetro que explotó a unos 20 kilómetros de altura y su onda expansiva hirió a casi 1000 personas. Para concienciar de los peligros venidos del cielo en forma de asteroides, se celebra internacionalmente el Día del Asteroide. Un asteroide de 1000 metros (1 km) podría amenazar a la especie humana, aunque el impacto de Chicxulub (Yucatán) —considerado un evento ligado a la extinción masiva— está vinculado a un impacto de un cuerpo de unos 12 kilómetros de diámetro. De los NEO de más de 1000 metros (grandes NEO), se cree que tenemos censados el 90 %, pero, de los de menos de 150 metros, es probable que el censo no alcance el 30 %. Panstarrs (Hawái) y Catalina Sky Survey localizan de forma infatigable y automática el 90 % de los nuevos descubrimientos.

Rueda de prensa de la NASA: 219 nuevos planetas, 10 de los cuales son parecidos a la Tierra y se encuentran en la zona de habitabilidad, gracias al telescopio espacial Kepler.

La cámara HIRISE de la MRO (NASA) cumple 12 años en órbita marciana y capta el rover Curiosity subiendo por el cráter Gale.

El 10 de julio, la nave Juno (NASA) realiza un sobrevuelo de la Mancha Roja de Júpiter, a 3500 kilómetros de altura. Mientras tanto la nave Cassini (NASA), en Saturno, realiza la 11.ª órbita de las 22 contempladas en su «Grand Finale».

Aún sin decidir la ubicación del TMT (30 metros), Hawái —su ubicación original— sigue sin tener luz verde, y la Palma se podría convertir en su ubicación alternativa.

Se cumplen 30 años del Soujourner (Pathfinder, NASA), el primer rover sobre la superficie de Marte, que colapsó los servidores de la NASA por la afluencia de internautas buscando las últimas imágenes desde la superficie del planeta rojo (https://mars.nasa.gov/programmissions/missions/past/pathfinder/).

A finales de julio, un equipo de Cambridge localiza la estrella más pequeña, con el tamaño de Saturno y situada a 600 años luz, EBLM J0555-57Ab, tiene la masa de 85 veces la del planeta Júpiter y se encuentra en ese límite en el que es capaz de generar fusión de hidrógeno en helio en su núcleo. El proyecto EBLM estudia estrellas de tipo enanas rojas (tipo M) que orbitan estrellas de tipo solar (https://phys.org/news/2017-07-smallest-ever-star-astronomers.html).

A finales de agosto y principios de septiembre, se cumplirán 40 años del lanzamiento de las naves Voyager 2 y Voyager 1 (ambas de NASA), respectivamente. Esta última dejo atrás la heliopausa en agosto de 2012 y, a principios de este año (2017), se encontraba a más de 20 000 millones de kilómetros del Sol (137 UA o 38 horas luz).

A principios de agosto, el rover Curiosity (MSL) cumple cinco años en Marte. Aterrizó en el cráter Gale, el 6 de agosto de 2012. Se mueve de promedio unos 30 metros a la hora (puede moverse a 90 metros/hora), pesa casi 900 kilogramos y está movido por un generador RTG de plutonio 238 que genera 2,5 Kw/hora. En agosto, había recorrido 10 millas sobre el cráter, realizado 200 000 imágenes y 15 perforaciones en el terreno.

De los rovers gemelos de la NASA, MER (Spirit y Opportunity) que aterrizaron en Marte en 2004, el primero finalizó su vida útil en 2010, y el segundo continúa activo, aunque seriamente limitado.

A mediados de agosto, se anuncia el descubrimiento de cuatro planetas del tamaño de la Tierra alrededor de Tau Ceti, a 12 años luz.

El 21 de agosto, se produce la Luna nueva, pero, en una franja de 100 kilómetros de ancha a lo largo de todo EE. UU., la Luna oculta al Sol. El eclipse es retransmitido para todo el mundo por la NASA desde emplazamientos a lo largo de todo el país.

Los posibles ordenadores que se utilizarán en las primeras misiones a Marte, y deberán soportar largas exposiciones en condiciones de radiación variable y aceleraciones importantes, se llevan para su exposición en funcionamiento a la ISS.

Trappist-1, la estrella con siete planetas de tipo terrestre con algunos de ellos en la zona de habitabilidad, tiene el doble de edad que el Sol. Lo que, por una parte, parece aportar más longevidad y aumentar, así, las posibilidades de que surja la vida, por otra parte, hace que se desvanezcan al conocerse estudios que presentan un entorno de fuerte radiación debida a su actividad superficial en este tipo de estrellas (https://www.nasa.gov/feature/jpl/trappist-1-is-older-than-our-solar-system).

Se obtiene la mejor imagen de la superficie de una estrella gracias a los telescopios del ESO VLT (4 × 8,2 metros), y se trata de Antares, una supergigante roja a algo más de 500 años luz, pero con un tamaño de más de 800 veces el del Sol (3 UA) (http://optics.org/news/8/8/39 https://www.eso.org/public/news/eso1726/).

Descubierto el primer exocometa por el telescopio Kepler (NASA) en la estrella KIC 3542116. La estrella Tabby, que presenta una variabilidad extraña descubierta en el proyecto de ciencia ciudadana Planet Hunter, podría ser explicado por la presencia de una nube de exocometas.

Los smartphones de gama alta actuales tienen la potencia de cálculo de los superordenadores de la década de 1990. Según fuentes del MIT, si la progresión continúa según la mítica ley de Moore (1965), en 20 años, los dispositivos electrónicos de cálculo y comunicaciones consumirán la mitad del presupuesto energético del planeta.

La nave Cassini (NASA) realiza el 11 de septiembre el último sobrevuelo de la luna Titán y dirige su trayectoria final hacía las nubes de Saturno, donde se quemará el día 15. El resumen de misión: 635 Gb de datos recogidos, 453 000 imágenes, 3948 artículos científicos producidos, 6 lunas descubiertas, 294 órbitas realizadas y 4,9 mil millones de kilómetros viajados. Sus últimos datos —sin grabarse previamente— nos aportan información importante sobre la composición de la atmosfera del planeta anillado, después de 13 años en el planeta. La sonda más grande y compleja de NASA, con 2600 millones de dólares de presupuesto (y 500 millones adicionales de la ESA, con su aterrizador Huygens, que descendió en la luna Titán), dice adiós definitivamente (https://www.nasa.gov/mission_pages/cassini/main/index.html y https://saturn.jpl.nasa.gov/mission/grand-finale/overview/).

A finales de septiembre, los medios de comunicación se hacen eco del acuerdo entre EE. UU. y Rusia (NASA-ROCOSMOS) para colaborar en la construcción de la DSG (Deep Space Gateway), una estación espacial permanente, pero en órbita lunar, que sustituiría a la ISS (1998) en 2024. La DSG puede facilitar tanto la construcción de bases permanentes en nuestro satélite como ser puerto futuro de atraque hacía el planeta Marte (https://www.nasa.gov/feature/deep-space-gateway-to-open-opportunities-for-distant-destinations).

El orbitador lunar LRO (NASA) encuentra el lugar de impacto en la Luna de la Smart-1 (ESA, 2006). La sonda, que proporciona imágenes de alta resolución lunar, lanzada en 2009, inicialmente, solo tenía una duración prevista de 3 años. Su resolución sobre la superficie lunar es de 50 centímetros por pixel (https://lunar.gsfc.nasa.gov/).

A principios de octubre, se sabe que se concede el premio Nobel de Física 2017 al descubrimiento de las ondas gravitacionales (R. Weiss, B. Barish y K. Thorne, vinculados a los resultados de LIGO). La primera confirmación fue el 14 de septiembre de 2015.

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Simulación de un evento de coalescencia entre dos objetos masivos (agujeros negros) que genera ondas gravitacionales. Fuente: LIGO

También la empresa Space X anuncia en estas fechas la reducción en el tamaño de  su proyecto para ir a Marte, que se empezaría a construir en 2018, llevando una carga útil (sin tripulación) a Marte en 2022, y los primeros astronautas, probablemente, en 2024.

Se cumplen 60 años del Sputnik 1 (URSS), el primer artefacto humano que alcanzó el espacio (órbita terrestre) (http://www.esa.int/esl/ESA_in_your_country/Spain/Se_cumplen_60_anos_del_lanzamiento_del_Sputnik).

LIGO obtiene una contrapartida óptica (rayos X, gamma, radio y visible) en una breve señal de 100 segundos, en lo que se llama kilonova (fusión de dos agujeros negros en la galaxia NGC4993, en Hidra) (https://www.ligo.caltech.edu/).

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Ilustración de la órbita del 1I/2017 U1. Fuente: NASA/PansStarrs

 

A mediados de octubre, se descubre el primer asteroide/cometa interestelar, el 1I/2017 U1 o también llamado Oumauamua, de unos 150 metros, con una órbita hiperbólica, parece proceder de alguna estrella en dirección a la constelación de Lira (http://www.agenciasinc.es/Noticias/El-alargadisimo-Oumuamua-el-primer-asteroide-interestelar).

La agencia espacial China hace público que la estación espacial Tiangong-1 (2011), fuera de servicio, caerá de forma incontrolada sobre la Tierra el primer trimestre de 2018.

Los rayos cósmicos (muones) son empleados por un equipo de físicos para desvelar la existencia de una cavidad desconocida de unos 30 metros en la gran pirámide de Keops.

A finales de octubre, se publica un artículo sobre el impacto de Chicxulub (Yucatán), en el que las nuevas simulaciones del impacto de un cuerpo de unos 12 kilómetros hace pensar que la zona del impacto liberó 325 gigatoneladas de azufre y 425 gigatoneladas de CO2 a la atmósfera, que provocaron una bajada de temperaturas globales y la extinción masiva del período CP, que acabó con el 75 % de especies del planeta.

En noviembre, se cumplen 50 años del primer lanzamiento del mítico cohete de la NASA, el Saturno V, desde la rampa 39A. Diseñado en los años 60, y con 111 metros de altura, ha sido hasta el momento el lanzador más potente desarrollado por la humanidad, capaz de llevar 120 toneladas de carga útil (https://www.nasa.gov/centers/johnson/rocketpark/saturn_v.html).

Se descubre un exoplaneta de tipo terrestre en la zona de habitabilidad en la estrella Ross 128, una enana roja de Virgo, a tan solo 11 años luz (http://phl.upr.edu/projects/habitable-exoplanets-catalog/).

Recientes estudios determinan que el núcleo de la luna Encélado (Saturno) debe de ser de tipo poroso, lo que permitiría que la fricción del agua con el núcleo debido a las fuerzas de marea de Saturno la mantuvieran en ese estado y permitan los géiseres detectados.

Mensaje de radio hacía la estrella GJ273, que tiene dos planetas en su zona de habitabilidad, y se encuentra a tan solo 12 años luz en el Can Menor. Un mensaje de radio, de contenido muy básico y con una duración total de 8 horas durante 3 días, ha abierto la polémica sobre si debemos revelar nuestra posición a nuestros posibles vecinos galácticos.

Las formaciones geológicas RSL de Marte (líneas de pendiente recurrentes) pueden tener un vínculo con la presencia de aguas subterráneas, pero superficialmente se debe a deslizamientos de arena —con mucha probabilidad—, lo que disminuye la posibilidad de recientes afloramientos de agua (mezclada con otras substancias) sobre la superficie del planeta.

A finales de noviembre, la primera nación espacial —Asgardia— será una realidad en forma de un cubesat (pequeños satélites) a bordo de la nave Cygnus OA-8 cuando se desatraque de la ISS, a la que ha llevado suministros en fechas anteriores. Entre los 114 000 asgardianos registrados por internet en esta nación virtual, se encuentran unos 3000 españoles. El pequeño satélite simbólico estará en órbita entre 5 y 18 meses (https://asgardia.space/en/).

Fracasa el 79.º lanzamiento orbital del año (Soyuz-Rocosmos) en el despegue, con 19 satélites a bordo que iban a colocarse en órbita. Es el 6.º lanzamiento fallido del año (http://en.roscosmos.ru/).

Faeton 3200, el asteroide que provoca la lluvia de la Gemínidas (durante la primera quincena de diciembre y es más intensa que las Perseidas), y que fue descubierto por el observatorio espacial de infrarrojo IRAS el 11 de octubre de 1983 —siendo el primero descubierto desde el espacio—, se acerca a 10 millones de kilómetros de la Tierra. Hay una constancia esos días de un aumento de bólidos que pueden estar asociados a la lluvia de estrellas citada.

La veterana nave Voyager 1 (NASA) enciende sus propulsores (inactivos desde 1980) para orientar correctamente su antena de alta ganancia y prolongar algo más su vida útil. Es el objeto más lejano enviado por la humanidad y se aleja a 17 km/s (http://spaceprob.es/voyager1/ https://voyager.jpl.nasa.gov/).

A principios de diciembre, ISRO, la agencia espacial de la India, anuncia que planea enviar una nave a la Luna en 2018. Chandrayaan-1 (2008) detectó agua en la Luna; ahora, la Chandrayaan-2 intentará el alunizaje.

El 9 de diciembre, la New Horizons (NASA) enciende sus propulsores durante 152 segundos para corregir su trayectoria con destino al objeto del Cinturón de Kuiper 2014 MU69, al que llegará al 1 de enero de 2019. En esta fecha, la nave se encuentra a 6100 millones de kilómetros de nuestro planeta, y se trata de la maniobra de cambio de trayectoria más lejana realizada por un artefacto espacial (la activación reciente de los propulsores del Voyager 1, fue una orientación de antena, no un cambio de trayectoria). A finales de mes de diciembre, la nave entrará en hibernación durante 6 meses. Tras despertarse, aún se realizarán maniobras de ajuste; la nave tiene unas reservas de hidracina de 24 kg, de los 77 kg originales. Por otra parte, para posteriores objetivos, quedará ya poca hidracina. La vida útil de la nave finalizará en 2035, cuando la energía del RTG de la nave no proporcione suficiente potencia para la comunicación con la Tierra y el resto de instrumentos operativos. Sin contar a Plutón (visitado en 2015 por la nave), será el primer cuerpo del Cinturón de Kuiper que podremos analizar de cerca (https://www.nasa.gov/mission_pages/newhorizons/main/index.html).

La NASA anuncia una rueda de prensa para mediados de diciembre sobre un descubrimiento de exoplanetas por parte del telescopio Kepler (NASA) y la tecnología de inteligencia artificial de Google (https://www.nasa.gov/kepler/discoveries), prescindiendo del análisis humano para la localización de exoplanetas a partir de las observaciones.

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Fotografía de la ISS. Fuente: NASA/ESA

Comen pizza en la ISS, ¿una gran noticia? Si has leído hasta aquí, seguro que no piensas en ello, pero es cierto, el último abastecimiento del carguero Cygnus OA-8 llevó pizza para los astronautas de la ISS.

El primer asteroide/cometa interestelar, el 1I/2017 U1 o también llamado Oumauamua, de unos 150 metros, despierta el interés de parte de la comunidad científica internacional, que llega a plantear la posibilidad de proponer una misión que desarrollar en los próximos dos años y que alcanzaría al visitante allá por 2035 o 2040. El interés llega hasta SETI, que se decide a estudiarlo (escucharlo en tres bandas de radio) durante unas pocas horas desde Green Bank. No se recibe ninguna llamada telefónica desde el asteroide.

Trump firma la SPD1, que marca a la NASA la vuelta del hombre a la Luna en los próximos años, aproximadamente, cuando se cumplen 45 años del último alunizaje humano (Apolo XVII, 7 de diciembre de 1972).

CARMENES descubre desde CAHA (Observatorio de Calar Alto, Almería) el primer exoplaneta en su estudio de enanas de tipo M. Un Neptuno caliente orbitando la estrella HD147379, un sistema binario (http://carmenes.caha.es/).

Se presenta oficialmente el Falcon Heavy en Cabo Kennedy. Realizará su primer ensayo de lanzamiento a inicios del 2018. Será el cohete que llevará a Space X a la Luna. Su carga útil será un Tesla Roaster (http://www.spacex.com/).

La NASA decide cuáles serán sus dos misiones «New Frontiers» próximas: aterrizar en el cometa 67p y traer material de vuelta a la Tierra, así como un aterrizador para la luna Titán.

Acabamos el año con un avistamiento OVNI, nada menos que la estela de un Falcon 9 (Space X) en su trayecto para poner en órbita parte de los nuevos satélites de comunicaciones IRIDIUM (NEXT), todo un símbolo del fin del ocultismo conspiranoico sobre posibles visitantes extraterrestres.

Ahora, empieza el futuro…

 

Doble cúmulo de Perseo: joya estelar de otoño

Doble cúmulo de Perseo; joya estelar del otoño.

El otoño del año 2017 ha venido caracterizado por inestabilidades para todos los gustos, aunque ninguna de ella ha sido la atmosférica en nuestro país, desafortunadamente. Eso ha provocado que nos encontremos seguramente en uno de los períodos de sequía cuando menos mas serios de las dos últimas décadas, que junto con los signos del más que probable cambio climático, sin duda es asunto de preocupación y desasosiego. Aún así, el retorno cíclico de las constelaciones y la belleza de los objetos celestes que contienen, nos concede una tregua para evadirnos de nuestros problemas diarios y del creciente número de preocupaciones.

El cielo de otoño nos trae innumerables tesoros por descubrir entre las estrellas, muchos ampliamente conocidos incluso por el gran público como es la «Gran galaxia de Andrómeda» (Messier 31), situada en la citada constelación y que es uno de los universos isla más próximos a nuestra Vía Láctea, a poco más de dos millones de años luz.

Para los más avanzados en astronomía y especialmente llamativas para los astro fotógrafos, encontramos joyas delicadas como la nebulosa del Corazón, la nebulosa Alma, o la del Pacman, muy bien situadas hacia el horizonte norte, así como un buen número de objetos débiles cuya captura hasta hace muy pocas décadas solo se encontraban al alcance de equipos profesionales, y que aún suenan bastante poco conocidos a muchos aficionados a la astronomía especialmente a esos pocos que aún realizan astronomía visual con sus telescopios lejos de las luces de las ciudades, o a aquellos que se inician sus primeros pasos en esta ciencia.

Sin duda la mayor duración de las noches, las temperaturas más bajas (que favorecen la reducción del ruido de la imagen electrónica) y el hecho de que, con el cambio de hora que realizamos a finales de octubre, la noche caiga en lo que mediterráneamente podemos considerar la tarde, facilitan la productividad del astrofotógrafo.

Un buen número de objetos que encontramos entre las estrellas son cúmulos abiertos de estrellas, asociaciones estelares nacidas juntas y compuestas por estrellas mayormente jóvenes y azules (tipos espectrales O y B principalmente), que se encuentran en los brazos espirales de nuestra galaxia. Por el contrario, los cúmulos globulares formados por apretadas esferas de centenares de miles de componentes, lo conforman en su mayoría estrellas viejas y rojizas, distribuyéndose en forma de halo en torno al núcleo galáctico. Sin embargo, un buen número de aficionados a la astrofotografía encuentra estos objetos poco fotogénicos, sobre todo porque una de las modas predominantes actualmente es la toma de campo amplio y profundo, que por tanto presenta a este tipo de objetos pequeños angularmente hablando. No ocurre así con un buen puñado de galaxias, y especialmente nebulosas o asociaciones de nebulosas, que sostienen unos tamaños aparentes (y muchas veces reales) mucho mayor que los cúmulos estelares.

Existen unas pocas excepciones de agrupamientos estelares que sostienen tamaños aparentes amplios. Una de las pocas excepciones lo constituye una agrupación estelar conocida desde la antigüedad en la constelación de Perseo, si bien existen otros pocos que son mucho más extensos como los cúmulos abiertos como las Pléyades, las cercanas Híades, Collinder 399 [1] – la Percha – y Mel 111 en la constelación de Coma, que son objetos también conocidos desde la antigüedad, cuya naturaleza estelar ya era adivinada por su extensión aparente en el cielo y que por tanto «posan» adecuadamente para fotografía de gran campo. Es más, incluso alguno de ellos, como las Pléyades, es un objeto muy vistoso por la prominente nebulosidad que las acompaña y que se delata con facilidad en la fotografía, al menos la más cercana al cúmulo.

Además con el gran campo, y tomas desde entornos sin polución lumínica y con los filtros adecuados (especialmente el conocido como H-alfa), algunos de estos objetos revelan en su entorno zonas de nebulosas interestelares, asociadas o no al objeto mencionado. Así ocurre con la agrupación que nos ocupa, conocida popularmente como el doble cúmulo de Perseo, que parece estar rodeado de nebulosidad realmente débil, que solo se hace visible con mayor facilidad fotográfica en las nebulosas de Corazón y Alma, y que no están vinculadas a la citada agrupación estelar.

Con una fácil localización – en una noche oscura y sin polución lumínica – a partir de las estrellas delta y gamma de Casiopea orientándonos en dirección a Perseo, el doble cúmulo es citado como una estrella borrosa por Hiparco y posteriormente por Ptolomeo, cuya naturaleza no aciertan a discernir.

Imagen tomada por el autor, con un Newton de 20 centímetros

Sin embargo unos sencillos prismáticos nos muestran toda la belleza de este objeto. Merece tanto la pena su observación, que aún a pocos aumentos nos deberemos procurar un apoyo para los binoculares, pues nos podemos pasar un buen rato descubriendo lo que son dos cúmulos abiertos de estrellas muy próximos.

NGC 869 y NGC 884 (h – χ Persei, según la designación de Bayer) se encuentran a unos 7400 años luz de media, y sorprende que no fueran recogidos en el catalogo de Messier. El primero se encuentra algo más cercano a nuestro Sol – en unos pocos centenares de años luz – y es ligeramente más grande.

También parece ser que NGC 869 es el más antiguo, aunque ambos rozan los 10 millones de años, es sin duda aún un parvulario estelar en comparación con cualquier asociación estelar de tipo globular. La masa de este cúmulo supera las 3500 masas solares, habiéndose detectado estrellas con unas pocas decenas la masa del Sol. Destacan especialmente aquellas que han evolucionado más rápido debido a su masa y ya se han convertido en gigantes naranjas o rojas.

En las cercanías, al norte de NGC 869, destaca la estrella SAO 23149 (7 Persei según la nomenclatura de Flamsteed) que brilla con magnitud 6, pero se trata de una estrella gigante naranja de tipo G7III, que se encuentra mucho más cercana y la perspectiva provoca que parezca pertenecer a la periferia del cúmulo estelar.

Se trata de una zona muy bien estudiada y revisada, con más de 40 000 mediciones fotométricas y 11 000 mediciones espectroscópicas, en la que se calcula la presencia de un total de 20000 masas solares [2] [3], vinculado a la asociación estelar denominada OB Persei, que configura parte de uno de los cuatro brazos espirales más importantes de nuestra galaxia, el llamado brazo de Perseo, y cuya disposición puede verse en la figura que ilustra esta entrada.

Artist's conception of the Milky Way annotated with arms
Artist’s conception of the Milky Way galaxy as seen from far Galactic North (in Coma Berenices) by NASA/JPL-Caltech/R. Hurt.

 

Y es que nuestra percepción salta de esta zona del cielo, a la históricamente debatida forma exacta de nuestra galaxia, que resulta más difícil de determinar que el de otras galaxias a miles de millones de años luz [4].

Inconvenientes de que nuestro Sol esté engullido entre 200 000 millones de estrellas que forman nuestro universo isla.

[1] Contrariamente a lo que se piensa, la percha no es un cúmulo abierto autentico, si no una alineación casual de estrellas. http://adsabs.harvard.edu/cgi-bin/nph-bib_query?bibcode=1998A%26A…340..402B&db_key=AST

[2] https://arxiv.org/pdf/0911.5514.pdf

[3] http://iopscience.iop.org/article/10.1086/341865/pdf

[4] http://www.astro.wisc.edu/sirtf/Churchwell_2009.pdf

El Quinteto de Stephan y el otoño que se acerca

El Quinteto de Stephan: el otoño que se acerca

Las noches de otoño ya están muy cercanas. La constelación del Cisne, que ha dominado las noches de verano, cruza el meridiano nada más anochecer, para acercarse al horizonte oeste. Es hora de pensar en tomar tierra de sus largos vuelos sobre la Vía Láctea.

Por el horizonte Este emerge el cielo de otoño, que viene dominado por una ausencia de estrellas especialmente brillantes, e incluso por un marcado vacío formado por el asterismo que componen el llamado «gran cuadrado de Pegaso», que configura el cuerpo de la constelación que representa (boca abajo, recordemos que la estrella Enif significa “la nariz”) el mítico caballo alado.

Nada más mencionar la constelación de Pegaso se nos viene a la cabeza la constelación de Andrómeda y con ella la gran galaxia Messier 31 y la cercana a esta, Messier 33, ambas motivo de entradas pasadas en [1] y en [2].

Pero no sería justo que en esta ocasión no nos dejáramos llevar por nuestros instrumentos amateurs un poco más lejos, también en el reino de las galaxias, pero más allá de los 200 millones de años luz, mucho más lejos de nuestro universo local.

En la imagen presentada en esta entrada, dominada por una preciosa galaxia espiral en la parte inferior de la misma, vemos un pequeño agrupamiento de lejanas galaxias. Este grupo denominado «de tipo compacto» e identificado por E. Stephan –principalmente dedicado a la búsqueda de nebulosas débiles desde el observatorio de Marsella en 1877- , no es producto de la perspectiva espacial desde la Tierra, no al menos en 4 de los 5 componentes del grupo.

Imagen tomada desde el OPT por German Peris y Maite Sánchez

 

De hecho NGC7318A (galaxia de tipo E2 peculiar) y NGC7318B (galaxia de tipo SBsbc peculiar) son dos galaxias que están actualmente en interacción. Por otra parte NGC7317 es la galaxia pequeña y elíptica más separada del grupo (galaxia de tipo E2). Finalmente, la galaxia NGC7319 (tipo SBsbc peculiar) es la galaxia próxima a la pareja en clara interacción con ellas, y la que domina en brillo el conjunto. Sin embargo la galaxia NGC7320 se encuentra mucho más cercana y en realidad no forma parte del grupo, al que seguimos denominando de forma popular «Quinteto de Stephan», pero que más correctamente se denominan Hickson Compact Group 92 (HGC92) y excluiría a la galaxia de primer plano.

Detalle con el telescopio espacial Hubble (NASA)
A compact group of galaxies about 280 million light years from Earth.
Detalle con el telescopio espacial Chandra (NASA). En rayos X podemos apreciar las emisiones más energéticas, por desgracia con menos resolución que en visible
stephq_w11_chandra
 Visible y rayos X combinado. Crédito: NASA

¿Cómo sabemos las distancias con exactitud a cada uno de los componentes del grupo?

Evidentemente, los componentes en interacción se encuentran a la misma distancia. Para el cálculo de las distancias a las galaxias, existen varios métodos. El más apreciado es encontrar una supernova de tipo Ia que constituyen por si mismas un método muy eficaz de determinación de distancias lejanas, pues conocemos bastante bien la curva de luz de este tipo de supernovas. La otra forma, con más error que el método de las supernovas, es medir el desplazamiento al rojo de su espectro –el redshift z–, a grandes distancias el desplazamiento al rojo cosmológico (debido a la expansión del universo, descubierta por E. Hubble) es mucho mayor que su desplazamiento al rojo (o al azul si se acerca) por causas cinéticas.

Históricamente nos solemos referir a este pequeño (aparentemente) grupo de galaxias, como el primer grupo de tipo compacto descubierto.

¿Qué interés primario tiene para la cosmología el estudio de los grupos compactos de galaxias?

En la cosmología moderna es importante el estudio de la evolución de las galaxias, y los grupos compactos nos ofrecen información de cómo evolucionan las galaxias en interacción cercana.

Esta interacción se muestra con importantes emisiones energéticas, especialmente llamativas en las imágenes en rayos X [3]. Aunque grupos compactos –de hasta 10 miembros- se han identificado cerca de un centenar, lo cierto es que solo se detectan de momento hasta una distancia de unos mil millones de años luz.

Desconocemos la forma exacta de su evolución. Así, por ejemplo, si su destino es la fusión formando una galaxia elíptica gigante, sería interesante la detección de grupos compactos más lejanos, y por tanto más tempranos (mirar lejos es mirar al pasado), con la finalidad de marcar una línea evolutiva de formación e interacción.

 

Referencias del texto:

[1] https://cielosestrellados.net/2016/01/09/la-historia-de-dos-fotografias-y-de-una-galaxia-muy-muy-cercana/

[2] https://cielosestrellados.net/2016/12/17/una-galaxia-como-posiblemente-nunca-antes-la-habias-visto/

[3] http://chandra.harvard.edu/photo/2003/stephan/

 

Cuatro eclipses de Sol y una canción desesperada

Cuatro eclipses de Sol y una canción desesperada

En unas horas se produce una Luna nueva. Pero esta Luna no es la de una lunación más; en esta ocasión, el Sol, la Tierra y nuestro satélite se alinearán en el espacio de una forma perfecta, provocando que la sombra de la Luna caiga sobre la Tierra en algún lugar de nuestro planeta.

En esta entrada, os hablo brevemente de mis experiencias en cuatro diferentes eclipses de Sol, a pocas horas del gran eclipse total de Sol de 2017, que será visible desde una franja de unos 200 kilómetros de anchura que cruza todo el país de EE.UU. y donde hay desplazados un buen número de amigos y conocidos, que seguro disfrutarán de un gran espectáculo celeste.

Para aquellos que habéis vivido una experiencia observacional de un eclipse de Sol, espero que estas líneas os hagan revivir los recuerdos y, para aquellos que nunca lo hayáis presenciado, espero que os animen en una próxima ocasión a observar uno.

No recuerdo muy bien las fechas de cuándo intenté observar mi primer eclipse de Sol. Recuerdo, eso sí, que fue un eclipse parcial y que me encontraba empezando mis estudios de bachillerato en el IES Francisco Ribalta de la capital de la Plana —donde unos pocos años después participaría en la creación del primer observatorio astronómico de un centro de enseñanzas medias (IES) de la Comunidad Valenciana—. Recuerdo también que me lo perdí por las nubes presentes en la ciudad de Castellón, que impidieron verlo en gran parte de nuestras comarcas, pero, sobre todo, por estar hospitalizado por una lesión escolar desde el día anterior.

No hubo que esperar muchos años, quizás una década, para que pudiera observar y fotografiar por primera vez otro eclipse parcial de Sol visible desde las cercanías de mi ciudad; en este caso, era mayo de 1994 y, aunque mis medios no eran especialmente los más indicados, con ayuda de un teleobjetivo de 200 mm, una sencilla cámara con película de media sensibilidad y con un juego de filtros de objetivo Cokin, conseguí atenuar la luz del Sol eclipsado de forma parcial cerca de su puesta y cuya mejor imagen os presento en esta entrada.

Contrariamente a lo que el público suele pensar, los eclipses solares son por término medio más habituales que los eclipses lunares; el problema es que los solares se observan desde lugares geográficamente más pequeños [1].

Hoy en día, es posible encontrar multitud de información sobre los eclipses de Sol y Luna en Internet. Desde fuentes de divulgación como Wikipedia, hasta fuentes con rigor científico de organismos oficiales, como el Instituto Geográfico Nacional, Institutos de Astrofísica (IAA, IAC, etc.), organizaciones caza-eclipses científico-divulgativas [2] y, por supuesto, y a pocas hora de un eclipse total en EE.UU., en la propia Agencia Espacial Estadounidense (NASA) en https://eclipse2017.nasa.gov/

En este enlace, tenéis una basta información sobre el fenómeno, así como las posibilidades de seguirlo en vivo desde diferentes campamentos de la NASA a lo largo de la línea de totalidad, desde dos jets en el aire y desde la Estación Espacial Internacional (ISS), donde se puede apreciar como la sombra de la Luna recorrerá todo el país.

Pero en 1994 cuando fotografié mi primer eclipse parcial de Sol, el sistema operativo para ordenadores domésticos Windows 95 aún no había visto la luz; tener un ordenador personal no estaba al alcance de todos e Internet (WWW) daba sus primeros pasitos tímidos con conexiones telefónicas cuyas velocidades nos ruborizarían hoy día.

Sin embargo, la información de que en 5 años se produciría un gran eclipse total de Sol en Europa, con un índice de parcialidad apreciable en nuestro estado, era una información que ya obraba en manos de todos los que éramos estudiantes o aficionados a la astronomía. En las revistas especializadas y en los congresos y jornadas, se hablaba de las experiencias de las expediciones para ver eclipses totales de Sol y del que tendríamos la posibilidad de observar en agosto de 1999 si nos desplazábamos a las cercanías de la capital de nuestro país vecino, Francia.

En la memoria, el eclipse de México de julio de 1991 que muchos seguimos por televisión (TVE1) en directo y que tuvo una duración de la totalidad de casi 7 minutos, cerca de los límites de la duración máxima de un eclipse. Sin embargo, en 1999, la duración de la totalidad, el clímax de todo eclipse total, solo duraría apenas dos minutos —una tercera parte del de México— según la ubicación europea elegida.

En 1998, un grupo de conocidos y amigos de la Sociedad Astronómica de Castellón empezamos a trabajar en la organización del viaje a Hungría, cerca de Rumanía, donde se produciría la centralidad y máxima duración. El lugar que elegimos tras barajar varias ubicaciones no distaba mucho del elegido por muchas otras expediciones españolas: la zona del lago Balatón. Las comunicaciones y facilidades de transporte han evolucionado mucho en estos veinte años, y para la veintena de compañeros que nos desplazamos a Hungría suponía un viaje con cierto componente de aventura; al fin y al cabo, para reducir costes, solo hicimos las reservas de vuelos, hoteles y alquiler de un autobús con intérprete para el día del eclipse.

Aunque el día de mi primer eclipse total de Sol amaneció lloviendo en Budapest, gracias a la pericia de nuestra traductora y de nuestro chófer, conseguimos nuestro objetivo desplazándonos a toda prisa con el autobús por la línea de totalidad para acabar en la localidad de Simontornya, y la fotografía adjunta es una buena prueba de ello, en unos años en los que, con una cámara, solo podríamos hacer 36 fotografías y no conocer su resultado hasta la vuelta a España y proceder a su revelado.

No voy ni a intentar describir las sensaciones cuando se está bajo la sombra de la Luna en pleno día, es espeluznante y lo cierto es que engancha y mucho.

Dentro de mis modestas posibilidades, el otro el eclipse total de Sol al que me podría desplazar era a uno que cruzaría el Mediterráneo y que en España también se vería con un alto índice de parcialidad, sin embargo, su franja de totalidad, como se puede ver en el mapa, pasaba por África, Turquía y se adentraba en Asia, pero para eso aún faltaban 7 años.

Antes, en octubre de 2005, íbamos a disfrutar de un eclipse anular de Sol, perfectamente visible en España. La línea de anularidad entraba por Galicia y salía por Alicante. Desde Castellón era acusadamente parcial y, con solo trasladarnos un par de centenares de kilómetros, viviríamos uno de esos eclipses de Sol «raros». Y es una pena, porque, si la Luna se hubiera encontrado en un momento más cercano en su órbita alrededor de la Tierra, habríamos tenido un eclipse total de los grandes, pero, en esta ocasión, nos tuvimos que conformar con un anillo de fuego alrededor de la Luna, lo cual tampoco está nada mal.

Además 2005 ya ofrecía unas tecnologías de comunicación excelentes y los beneficios de la era digital y la popularización de métodos de observación mucho más espectaculares, como, por ejemplo, el uso de telescopios H-alfa para seguir la parcialidad viendo las protuberancias —si las había—. Un resultados lo podéis ver en esta entrada; especialmente orgulloso me encuentro de la multiexposición (en un solo fotograma) de casi todo el eclipse, con mi cámara analógica Nikon F70 y película diapositiva 400ISO.

El lugar elegido de la franja de anularidad fue en la provincia de Cuenca, no muy lejos de los restos arqueológicos de la localidad de Saelices, un lugar de meseta de amplia visibilidad y expectativas de nubes mucho mejores que en la costa mediterránea.

El eclipse total de Sol de marzo de 2006 fue un eclipse multitudinario. Si muchos de mis conocidos y compañeros nos bautizamos bajo la «Luna negra» en el eclipse de 1999 trasladándonos por Centroeuropa, este requería desplazarse a Turquía o Libia, donde muchas expediciones amateurs españolas fijaron sus destinos.

En esta ocasión, elegí un eclipse diferente; elegí exponerme a las sensaciones de la Luna negra en medio del mar Mediterráneo, tal y como había deseado y envidiado de joven en más de una ocasión leyendo la prestigiosa revista de divulgación astronómica Sky & Telescope con motivos de eclipses totales en el Pacífico, y embarcarme en uno de los cruceros fletados para la observación del evento en el Mediterráneo.

El Costa Fortuna me llevó, junto a 3500 personas, a algún lugar del Mediterráneo, donde disfruté del doble de duración de totalidad que en 1999 y viví una nueva sensación bajo la sombra de la Luna, rodeados de grupos de americanos, japoneses, franceses, belgas y, por su puesto, italianos por el origen de la naviera.

Cuatro experiencias muy diferentes, que, desde el 2006, se transforman en una canción desesperada por volver a estar bajo la Luna negra unos minutos. ¡Suerte con vuestro próximo eclipse y que las nubes no os acompañen!

 

Referencias:

[1] Cuando se trata de eclipses totales, que son los que más llaman la atención por hacerse de noche durante el día, solo se ven desde una reducida franja de hasta algo más de 200 kilómetros de ancha y varios miles de kilómetros de larga. En el caso de ser parciales, o totales pero fuera de la franja de totalidad, la zona geográfica de visibilidad es mucho más extensa, pero el fenómeno puede pasar inadvertido por no notarse especialmente la caída de luz solar, excepto en las zonas cercanas a la franja de totalidad si se trata de un total. Además, durante la parcialidad, precisamos de medios especiales para observar el Sol, como filtros especializados, que, aunque levanta la curiosidad de muchos ciudadanos, para otros, resulta poco curioso, al no notarse efecto alguno destacado en el entorno. Los eclipses de Luna, por el contrario, en el caso de ser totales, son visibles en prácticamente todo el hemisferio terrestre nocturno y llaman poderosamente la atención, al poderse observar a simple vista sin medio alguno, volverse nuestro satélite de un color llamativamente rojizo claramente visible a simple vista y aumentar la oscuridad nocturna mientras dura el máximo del eclipse. En el caso de ser parciales, los eclipses de Luna siguen siendo visibles en todo el hemisferio nocturno y, a diferencia de los parciales de Sol, también resultan más llamativos, pues el mordisco lunar es visible a simple vista durante las horas que dura el fenómeno astronómico, lo que rompe el aspecto habitual de nuestro satélite en fase de Luna llena, que, además, tampoco requiere ninguna preparación para su observación.

[2] http://shelios.com/