OTOÑO BOREAL DE IMPACTO

El otoño boreal -o primavera austral- empezará con dos eventos de impacto.

El primero y muy mediático será el lanzamiento de Artemisa-1 a la Luna, recordemos, el inicio del programa de regreso del ser humano a nuestro satélite. En este caso la misión será no tripulada y tenéis una entrada anterior con detalles al respecto [1].

El otro evento será un evento de impacto literal. Se trata nada más y nada menos que el primer intento deliberado de estudiar como desviar un asteroide y que se realizará a finales de este mes, el lunes 26 de septiembre. La misión DART (Double Asteroid Redirection Test), lanzada a finales del pasado año por la NASA, realizará un impacto cinético (500 Kg) contra una pequeña luna de un asteroide, Dydimos, de un diámetro de unos 800 metros a 6,6 Km/segundo. Un pequeño cubesat italiano filmará el impacto de su nave nodriza, al separarse de la misma unos días antes del evento.

Misión DART. Crédito NASA.

Ni este cuerpo ni su pequeña luna Dimorphos, presentan una amenaza de impacto contra la Tierra, pero en este primer ensayo en lo que ya se conoce oficialmente como «Defensa Planetaria», vamos a abrir el camino para conocer que sistemas podemos desarrollar eficazmente para librarnos de un futuro impacto contra nuestro planeta, que sabemos que ocurrirá (ha ocurrido repetidas veces en el pasado) aunque NO cuándo sucederá. La página de NASA la tenéis en [2].

El evento será retransmitido en directo. El estudio de la modificación de la órbita de Dimorphos (160 metros y 1 millón de toneladas de masa) que orbita a Dydimos cada casi 12 horas, se llevará a cabo en las sucesivas semanas y meses, tanto desde observatorios en Tierra como desde una segunda misión espacial enviada por la Agencia Espacial Europea ESA, llamada HERA, en octubre de 2024 (llegará al asteroide doble en 2026), y que aportará mucha más precisión del sistema así como de los resultados en la modificación de los parámetros orbitales. La página de ESA la tenéis en [3].

HERA. Crédito NASA

El evento se espera que sea lo más energético posible teniendo en cuenta el perfil del choque, totalmente frontal si el sistema de guiado de la nave funciona como es previsible.

Primera imagen de Dydimos desde DART. El objetivo ya está a vista de cámara de misión. Crédito: NASA

Hay que recordar que no es el primer evento de choque de una nave espacial con un cuerpo menor de forma intencionada. En 2005 la sonda Deep Impact (NASA) [4] lanzó una masa impactadora de 375 Kg contra el cometa 9P/ Tempel 1 para conocer mejor su estructura, pero si es la primera misión espacial para estudiar la posibilidad de defender nuestro planeta de un choque futuro con un cuerpo menor -sea cometa o asteroide-.

Se retransmitirá el evento de impacto en el canal de NASA de Youtube en directo: https://youtu.be/-6Z1E0mW2ag

Referencias

[1] https://cielosestrellados.net/2022/08/27/volvemos-a-la-luna/

[2] https://www.nasa.gov/specials/pdco/index.html#dart

[3] https://www.esa.int/Space_Safety/Hera

[4] https://www.jpl.nasa.gov/missions/deep-impact

El asteroide potencialmente peligroso 1998 OR2 y la Tierra

El asteroide potencialmente peligroso 1998 OR2 y la Tierra

El asteroide

1998OR2 (52768) fue un asteroide descubierto el 24 de julio de 1998 desde Hawái por el programa NEAT, que fue unos de los estudios profesionales dirigidos por JPL (NASA) para detectar y seguir asteroides, meteoroides y posibles cometas cercanos a la Tierra, cuyo acrónimo en inglés se conoce como NEO (objetos cercanos a la Tierra), entre 1995 y 2007.

Cuando fue caracterizado, se descubrió que era un asteroide de la familia Amor, con una órbita alrededor del Sol de 3,6 años, cuyo punto más cercano a nuestra estrella (perihelio) lo lleva a 1,01 unidades astronómicas (UA) el punto más lejano (afelio) a 3,7 unidades astronómicas.

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Órbita completa del asteroide 1998OR2. Desde más allá de Marte hasta las cercanías de la Tierra. Crédito Virtualtelescope

También se le calculó un tamaño de unos 2 kilómetros de diámetro, siendo posiblemente de 2×3 kilómetros y con una rotación de 4, 1 horas, deducido de las observaciones del radiotelescopio de Arecibo recientes (abril 2020) [1]. Es por tanto un NEO de los más grandes y por tanto brillantes  (a pesar de su poca reflectividad) que se acercan a la Tierra.

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Imágenes del radiotelescopio de Arecibo. Crédito AO/NASA

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Imagen del asteroide tomada por el radiotelescopio de Arecibo. La pareidolia nos puede jugar malas pasadas, es bastante esférico. Crédito AO/NASA

En su órbita alrededor del Sol, tendrá un paso «cercano» a la Tierra el próximo miércoles 29 de abril a las 09:56 GMT, a una distancia de 6,3 millones de kilómetros, esto es nada más y nada menos que a más de 15 veces la distancia de la Tierra a la Luna (400 000 kilómetros).  Por tanto, NO, no entraña ningún peligro.

Sin embargo, al tratarse de un asteroide de tamaño «considerable» para ser un NEO, podrá alcanzar el brillo de la 11 magnitud, lo que lo pondrá al alcance de pequeños telescopios, siempre que sepamos dónde buscarlo con el mismo. No será por tanto visible a simple vista, y eso unido a que el confinamiento domiciliario debido al pandemia global que vivimos nos impide a muchos disfrutar del uso del telescopio, parece difícil que podamos observarlo. Sin embargo, podemos solucionarlo mediante la conexión por Internet a observatorios en remoto, que si lo van a seguir, como por ejemplo con el telescopio virtual [2].

Telescopio Virtual
Web del Telescopio virtual.

Para encontrar un paso más cercano de este asteroide, nos tendremos que esperar al 2079, fecha en la que pasará a 4 veces la distancia entre la Tierra y la Luna.

La clasificación del asteroide y los titulares en los mass-media

Es habitual que los medios generalistas no estén muy acertados con las noticias astronómicas. Muchas veces exageran titulares por desconocimiento o por una mala praxis periodística que busca el «clickbait» en medios de comunicación digitales, para obtener ingresos por publicidad en número de visitas. Basta que hagamos una búsqueda por internet con las siglas del asteroide y comprenderéis de lo que hablo.

Los NEO son todos aquellos objetos celestes (asteroides, meteoroides y eventualmente algún cometa) que se acercan a menos de 7 millones de kilómetro de nuestro planeta.

El cinturón de asteroides entre los planetas Marte y Júpiter recoge casi un millón de cuerpos, (aunque pensamos que puedan tener tres veces ese número) y se encuentran en órbitas lejanas a la Tierra y bien definidas.

Pero los NEO compuestos por asteroides tienen órbitas que cruzan las órbitas de los planetas internos. Para evitar confusiones,  hay que decir que cuando estos cuerpos cercanos son exclusivamente asteroides, se les denominan NEA, por su acrónimo en inglés también. Actualmente tenemos unos 22800 descubiertos y cada mes se descubren más, aunque pequeños. Sus órbitas pueden no ser estables, y por ello es preciso hacer un seguimiento de ellos.

Neo-chart

Actualmente pensamos que estadísticamente creemos tener conocidos todos los de más de 1 Km, pero a partir de tamaños por debajo de los 500 metros, no. Los de más de 150 metros se duplican cada década aproximadamente, y los más pequeños -la mayor población-  se detectan cada vez en mayor número conforme crec nuestros telescopios dedicados a esta tarea.

Pero dentro de los NEO se encuentran los asteroides  «Potencialmente peligrosos para la Tierra» (PHA), que cumplen dos requisitos; un diámetro de más de 150 metros y que su órbita se realiza a menos de 7,5 millones de kilómetros, es decir a 25 veces la distancia de la Tierra a la Luna. De estos objetos actualmente tenemos censados unos 2000 PHAs. Ni que decir tiene que estos objetos deben ser seguidos con especial interés por entrar a formar parte de cuerpos que podrían colisionar con la Tierra en algún momento del futuro debido a una perturbación ahora desconocida.

El titular

Claro, un objeto que denominamos «potencialmente peligroso para la Tierra» que «pasa» cerca de nuestro planeta astronómicamente hablando, puede despertar la curiosidad de muchas personas, posiblemente tú seas una de ellas, pero  para tu tranquilidad hay que dejar claro que solamente indica que son objetos a seguir para prevenir sustos con graves consecuencias para nuestra especie en un futuro. Otros titulares que difieran de esto, desde mi punto de vista, deja claro ante que calidad en divulgación científica estamos presentes.

¿Dónde encontrarlo?

Es un objeto de la magnitud 11 y por tanto bastante débil de localización si no se posee experiencia con la observación mediante telescopio. Es posible que la mejor solución sea tomar una imagen (DSLR o CCD de chip generoso) a foco primario de un telescopio de focal corta (mayor campo) y después buscarlo con calma en la pantalla del ordenador.

En todo caso para esta noche a las 22 horas (20 TU) se encontrará en 10h 35m 14s de ascensión recta y -19º 37’ 52” de declinación, en la constelación de la Hydra. Introduciendo los elementos orbitales proporcionados por el MPC en el software gratuito Stellarium, esta es su ubicación. Si vas a intentarlo ¡mucha suerte!

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La constelación de la Hydra y la posición del asteroide esta noche a las 22 horas (20 TU), según los datos MPC y los cálculos de posición del Software Stellarium.

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Detalle de la zona del asteroide a las 22 horas (20 TU) según los datos del MPC y cálculos de posición del Software Stellarium

 

¿Cómo de grave sería si…?

Bueno, si la actual desgracia que estamos viviendo a nivel global, no es suficientemente preocupante de cara a nuestra recuperación (en todos los sentidos) y a superar futuros escenarios similares, pues te voy a poner en números que cuanto menos ponga en relevancia lo importante que es la inversión decidida en ciencia, en este caso alerta temprana de detección  y proyectos astronáuticos de desvío de asteroides.

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La ilustración de la Agencia Espacial Europea (ESA), creo que habla por si misma. Crédito ESA.

La Tierra se encuentra con objetos de entre  5 y 10 metros de diámetros de media cada cinco o siete años, desarrollando una energía a su entrada en la atmósfera equivalente a la explosión de Hiroshima.

El evento de Tunguska, en la estepa siberiana en junio de 1908, devastó más de 2000 kilómetros cuadrados y se piensa que corresponde con un cuerpo de unos 40-50 metros de diámetro, que generó una explosión aérea a unos 8 kilómetros de altura y de una potencia de unas 180 veces la de Hiroshima [3].

El bólido de Cheliábinsk, el 15 de febrero de 2013, y que fue registrado por numerosas cámaras, se trató de un meteoroide de unos 18-20 metros y registró una explosión aérea que empezó a los 20 kilómetros y duró hasta aproximadamente los 5 kilómetros de altura,  liberando 30 veces la potencia de Hiroshima. Más de 1100 personas fueron atendidas de diversa consideración al ser alcanzados por destrozos de la onda expansiva.  Pensamos que estos fenómenos se producen con una frecuencia aproximada de cada 10 años.

Un objeto con  150 metros ya podría ser un destructor de una ciudad grande, y como podemos pensar, hasta este tamaño son los que pueden preocupar a la comunidad astronómica internacional por considerar que no los tengamos todos localizados.

La extinción de los dinosaurios en el llamado límite  KT, hace unos 65 millones de años, está asociado al impacto de un asteroide de unos 10-15 kilómetros de tamaño.

Si deseas mayor información, tanto la NASA [4] como la ESA [5] están trabajando decididamente en estos objetos, y puedes encontrar información muy completa de alta calidad en los enlaces que encontrarás al final.

Poca broma, nuestra especie es más frágil de lo que nos pensamos, y que yo sepa, solo el desarrollo de la ciencia y la apuesta decidida por ella va a permitir que podamos tener un futuro.

Si te apetece jugar con simulaciones de impacto y sus efectos (aunque no te lo recomiendo en estas fechas) te sugiero el enlace de  Paul McBurney  [6] por ser muy sencilla, pero si deseas más rigurosidad, especialmente la del enlace de la Universidad de Purdue (Londres)  [7], en el que puedes jugar con parámetros (además del tamaño del impactador),  tales como la naturaleza de asteroide, el ángulo de impacto, la velocidad relativa, etc…, mucho más realista.

Supongo que cuando pase la tormenta, será momento de hacer las cosas mejor ¿no?

¡Gracias por leerme y cuidaros mucho!

Referencias del texto

[1] http://www.naic.edu/~pradar/press/1998OR2.php

[2] https://www.virtualtelescope.eu/2020/03/06/potentially-hazardous-asteroid-52768-1998-or2-close-encounter-online-observations-28-apr-2020/

[3] https://science.nasa.gov/science-news/science-at-nasa/2008/30jun_tunguska

[4] https://cneos.jpl.nasa.gov/sentry/intro.html

[5] http://neo.ssa.esa.int/neo-home

[6] https://asteroidcollision.herokuapp.com/

[7] https://www.purdue.edu/impactearth/