Luna multicolor

Luna multicolor

Estamos en un sistema solar con una gran cantidad de lunas. El número no ha parado de crecer con la exploración espacial de los últimos 40 años de los gigantes gaseosos y helados. Actualmente incluso descubrimos lunas alrededor de lejanos asteroides y objetos transneptunianos. Pero aunque la morfología de las lunas es muy diversa, no solo por su tamaño y composición diferenciada interior, si no por su aspecto superficial, lo que es irrefutable es el interés en algunas de ellas para encontrar los compuestos básicos para la vida, una vez hemos empezado a encontrar agua en multitud de lugares donde nunca antes habíamos soñado que existiría.

Pero claro, esto queda lejos de nuestra vida cotidiana. A nosotros nos enamoró una luna mucho más cercana, nuestra única Luna, que por eso escribimos su nombre con inicial mayúscula. Los que estáis leyendo estas líneas lo sabéis de sobra, no os preocupéis, ya acabo.

La Luna de la Tierra es única, es un espectáculo verla en el cielo con nuestros ojos, con nuestros sentidos,  y sobre todo es nuestra, y a la vez no es de nadie.

Es un sueño y una promesa de futuro para la expansión humana en el espacio, si nos acabando soportando a nosotros mismos, y mientras tanto, aguarda, observándonos, impávida, mostrándonos prácticamente siempre el mismo semblante –con permiso de su libración-.

Estos últimos años ha retomado su protagonismo en los medios de comunicación, aunque no siempre de forma muy acertada.

 La Luna de sangre, cuando se tiñe de rojo durante un eclipse total de Luna. La Luna azul («bluemoon» suena infinitamente mejor, aunque no sea partidario de los anglicismos) o segunda Luna llena del mismo mes. La Luna de la cosecha, a la primera Luna llena tras el equinoccio de otoño en el hemisferio norte. La Luna del cazador, a la luna llena que acompaña la temporada de caza. Más espectacular en su sonido  a nuestros oídos que no en su supuesto colorido, la tan nombrada super Luna,  cuando la fase de llena se produce en el perigeo de su órbita, o la micro Luna (si, lo sé, un nombre que os sonará poco, no es mediático)  cuando la fase de Luna llena se produce en el apogeo de su órbita.

Un sinfín de nombres que acompañan a una Luna multicolor, nuestra Luna, aunque ella siempre nos acompaña con esa luz mortecina, casi gris, carente del colorido de sus nombres más periodísticos.

Sin embargo, hay que observarla, porque está ahí, y cada noche con el cielo despejado o entre nubes con ella es un regalo. Es sencillamente serena, llena de paz, con infinidad de rincones por descubrir con cualquier instrumento, incluso nuestro propio  ojo desnudo.

Si nos robaron la Luna llena del pasado mes de febrero, la «bluemoon» de marzo la tenéis cazada en este pequeño y apresurado time lapse. Aunque simple, espero que os guste como a mí me gusta mirar mi simple Luna multicolor, nuestra Luna, la Luna de nadie.

 (HD y altavoces On)

…..

Saludos y gracias por leerme, hasta el mes que viene.

 

2 respuestas a “Luna multicolor

  1. Hola Germán,
    Mi nombre es Pilar Fernández,
    Nos conocimos anoche en Santuario de San Juan de Peñagolosa, estabas tomando unas fotos al pié de la cruz de caminos, del cielo estrellado. Nos pediste que apagarámos las luces de los móviles para seguir haciendo tomas.
    Me ha gustado mucho tu artículo sobre la Luna.
    Saludos!

    Me gusta

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